3 activos que no se devalúan.

Propiedades en las que conviene invertir.

En esta ocasión voy a comentar una realidad que, incluso, he escuchado de boca de mi mamá. Existen 3 tipos de posesiones que no se devalúan. Cuando por ejemplo, una persona compra un automóvil o una computadora personal, en el momento que la mercancía sale de la tienda, el activo en sí empieza a depreciarse. Fuera de la tienda ya no tiene el mismo precio que tenía dentro de la tienda. Aquí haré un paréntesis y hablaré del valor del producto. En el ejemplo de la computadora personal, ciertamente se reduce el precio de venta de la mercancía, pero por otro lado, la computadora personal ganará valor dependiendo de la información que el usuario vaya guardando en ella. Es decir, sus investigaciones, tesis, documentos, cálculos, proyectos, y todas las horas que el usuario ha dedicado en todos esos trabajos. Todo ello tiene un gran valor, para el usuario.

Retomemos nuevamente el concepto de precio. Los activos generalmente se deprecian, excepto las siguientes tres posesiones:

  1. Los bienes inmuebles.
  2. Las piedras preciosas.
  3. Los metales preciosos.

Los bienes muebles pueden ser terrenos, edificios, casas, departamentos o locales comerciales que una persona adquiere como una inversión. La propiedad en sí no pierde valor, pero puede variar su precio de venta o renta dependiendo de las condiciones del mercado en una zona geográfica muy en específico. Los bienes muebles son propiedades ideales si se les va a explotar para que genere un ingreso periódico a través del arrendamiento o venta en mensualidades. De lo contrario, se vuelve un activo que incluye solamente obligaciones como el impuesto predial, mantenimiento del inmueble, etcétera. Su precio de adquisición es alto, y demanda un desembolso inicial significativo.

Las piedras preciosas. Aquí podemos mencionar algunas muy conocidas como los diamantes, el rubí, la gema, o la esmeralda como ejemplos. Todas ellas conservan su valor mientras se tengan bien resguardadas.

Los metales preciosos los conocemos muy bien de los Juegos Olímpicos de la era moderna: El oro, la plata, el bronce. También se consideran metales preciosos el platino, el rodio, el paladio. Su fundamental características es su durabilidad y perpetuidad, esto es, que se conserva el material con el paso del tiempo, asimismo su valor. Aquí otro paréntesis. Por ejemplo, en alguna ocasión habrás visto en las noticias los precios en que se cotizan la onza de oro o la onza de plata. Es posible que consideres que tienen un precio alto, sobretodo la onza de oro. La realidad, en el caso específico del oro y de la plata, no es que aumenten su valor, sino que lo conservan durante el paso del tiempo. Si notas que el precio de estos metales sube, realmente lo que está perdiendo valor es la moneda con la que se está comparando el metal. Es decir, necesito cada vez más monedas, para comprar la misma onza de oro o de plata.

En otra publicación comentaré más a detalle los beneficios de los metales preciosos como instrumentos de inversión y como refugio ante un mercado cambiario poco estable y como protección a la inflación derivada de nuestro sistema fiduciario.

Comparte en los comentarios qué otros ejemplos de este tipo de bienes conoces.

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Mexicano profesional en redes de mercadeo. Administrator de empresas, técnico programador analista y administrador de redes de computadoras. Me gusta aprender cosas nuevas todos los días. Aficionado al cine, a la fotografía y amante de Grecia y de su idioma.

Un comentario en “3 activos que no se devalúan.
  1. Manuel dice:

    Gracias por el artículo

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